Cuatro novicios realizan sus votos perpetuos en la Compañía de Jesús

El pasado martes 28 de febrero los jesuitas que viven en la Provincia Chilena de la Compañía de Jesús culminaron sus Ejercicios Espirituales de 8 días. Como es tradición, el retiro se realizó en la casa de Ejercicios Loyola de la comuna de Padre Hurtado. Los ejercicios culminaron con una Eucaristía, en la que los novicios Pablo Escobar, Javier Hernández, Cristián Igor y Andrés Soto, profesaron sus votos de castidad, pobreza y obediencia perpetuas en la Compañía.
Los cuatro jóvenes tuvieron dos años de formación en el Noviciado, ubicado en Valparaíso. En este período de formación, además de los espacios de oración, trabajo y estudio cotidiano, los jesuitas viven una serie de experiencias fundantes (mes de Ejercicios, mes de inserción en una comunidad apostólica de la Compañía, mes de trabajos sencillos en un hospital y un mes de peregrinación), así como significativos trabajos apostólicos en la cárcel de Valparaíso y apoyando labores pastorales de la diócesis.
Cristián del Campo, provincial de la Compañía de Jesús en Chile, recalcó que estos votos los hacen no en solitario sino como parte de un verdadero cuerpo: la Compañía de Jesús, compañeros con los cuales comparten una misión a la que Jesucristo nos ha invitado.
Pablo, Javier, Cristián y Andrés parten este viernes 4 de marzo a San Miguel, provincia de Buenos Aires, Argentina, donde continuarán su formación en la Compañía, ahora en la etapa de Juniorado y Filosofado. En este ciclo, los jesuitas profundizan en las humanidades, las artes, la literatura, la filosofía y otras áreas de las ciencias sociales que les permitan enriquecer su mirada sobre la humanidad.
[masterslider id=”8″]
 

Compartir:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter

Noticias Relacionadas

Padre Hurtado nombrado Patrono de la Facultad de Derecho de U. Finis Terrae

Luego de trabajar intensamente en el proyecto, la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae nombró al Padre Hurtado como su Patrono. Esto significa en términos prácticos, que tanto para profesores como para alumnos, San Alberto es un modelo de santidad que quisieran imitar como juristas. Recordemos que el Padre Hurtado era de profesión, abogado.