“Lamentamos comunicar la partida a la Casa del Padre del P. Juan Carlos Scannone SJ. Agradecidos a Dios por su vida y vocación, por la dedicación y reflexión que enriqueció la filosofía y teología latinoamericanas. Querido Juan Carlos, descansa en paz”, con estas palabras han comunicado el fallecimiento del teólogo los jesuitas de Argentina en sus redes sociales.

Nacido en Buenos Aires en 1931, el religioso fue uno de los profesores de Jorge Mario Bergoglio en el Seminario de San Miguel. En el panorama latinoamericano es uno de los referentes principales de la Teología del pueblo como una evolución y concreción de la Teología de la liberación, dentro de la llamada “escuela de Buenos Aires” que trazó la nueva propuesta con los mimbres conciliares.

Entre sus obras, PPC ha publicado ‘El Papa del pueblo. Conversaciones con Bernadette Sauvaget’ (2017), una serie de entrevistas sobre el papa Francisco. En el prólogo, Sauvaget señala que “como filósofo y teólogo, Juan Carlos Scannone es una de sus figuras prominentes. Todavía hoy, esa teología del pueblo inspira poderosamente al papa Francisco”.

“Bergoglio, mi alumno”

Scannone entró en la Compañía de Jesús en 1949; su carrera académica comienza en 1956, cuando se licenció en Filosofía en la Facultad de Filosofía de San Miguel, Argentina. Luego estudió Teología, en la Universidad de Innsbruck, Austria (1963) y obtuvo el grado de Doctor en Filosofía en la Universidad de Munich, Alemania (1967). Es profesor emérito de varias universidades de la Argentina y de Europa, así como en numerosos grupos de investigación de entidades eclesiales latinoamericanas.

Desde 2003 formaba parte del equipo asesor del Departamento “Justicia y Solidaridad” del CELAM y, entre 2014 y 2016, fue colaborador permanente de la conocida publicación jesuita italiana, La Civiltà Cattolica. Recibió la noticia de la elección de Francisco desde el Colegio Máximo, otro lugar de referencia en la formación del pontífice. Desde el primer momento se refirió al Papa como “Bergoglio, mi alumno”, quien llamaba de forma cariñosa a Scannone con el apodo de “Cacho”. En una reciente entrevista a Vida Nueva reivindicaba la teología del pueblo como “una opción preferencial por los pobres, pero crítica del uso del análisis marxista para el ver y el actuar”.

 

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