El viernes 31 de julio, en una eucaristía presidida por Mons. Galo Fernández, administrador apostólico de la diócesis de Talca, fueron ordenados sacerdote Cristián Viñales SJ y Juan Salazar SJ. Debido a la emergencia sanitaria a causa del COVID-19 esta ordenación tuvo que ser aplazada y realizada de forma privada en la capilla del Teologado, cumpliendo con todas las restricciones necesarias.

Sin embargo, la comunidad ignaciana se congregó virtualmente para celebrar con alegría esta fiesta de nuestra Iglesia, en el día de San Ignacio de Loyola.

El misterio de la acción de Dios

Luego de la Liturgia de la Palabra, el provincial de la Compañía de Jesús, Gabriel Roblero SJ, presentó a los dos ordenandos, quienes se comprometieron a consagrarse a la Iglesia, y a obedecer al obispo. Así, expresaron públicamente su voluntad de recibir el Orden presbiteral.

En su homilía, Mons. Galo Fernández recordó con cariño a las familias de Juan y Cristián, a las comunidades que los llevaron al camino de la fe, que no han podido estar físicamente en esta celebración, pero que sin duda acompañan con el corazón en casa. “Podríamos haber pospuesto una vez más, pero estamos centrados en lo fundamental. No les importó privarse de la fiesta, porque respondieron al llamado que les quemaba por dentro. Es el misterio de la acción de Dios”, reflexionó el obispo, agregando que han escuchado el llamado de Jesús justo cuando la imagen del sacerdote parece desplomarse, y esto es así porque Jesús carga con la cruz, testimonio del amor que hemos recibido, porque como dice el papa Francisco, nos ha primeriado y seguimos su ruta.

El pastor invitó a Juan y Cristián a ser sacerdotes de Jesús para el pueblo de Dios, enfatizando en que el orden sacerdotal no les da una dignidad por sobre el pueblo, sino que los ubica en medio de todos al servicio de los demás, especialmente los pequeños y vulnerables, ya que el pueblo espera que sean radicales en el seguimiento de Cristo porque viven en su intimidad. Luego el obispo explicó que el sacerdocio se expresa en tres dimensiones: profetas, como servidores de la palabra, semilla de vida nueva; sacerdotes, como servidores de los misterios de Dios; y pastores, como servidores de la comunión.

Tras la homilía, Juan y Cristián recibieron el Orden presbiteral a través de la imposición de manos del Obispo y de la plegaria de ordenación.

Luego, los sacerdotes elegidos como padrinos los revistieron con la estola y la casulla según el modo presbiteral. Inmediatamente después, el obispo les entregó a los nuevos sacerdotes el cáliz y la patena para la celebración eucarística.

En la acción de gracias, Cristián Viñales SJ, agradeció las numerosas muestras de afecto, apoyo y esperanza, lo que es una señal de que su vocación está sostenida por Dios en muchas personas concretas.  Luego Juan Salazar SJ agradeció en español y portugués, por el paso de Dios en su vida.

Los nuevos sacerdotes

Juan Salazar Parra

Juan nació en Valparaíso en 1985. Hijo de Geraldina y Juan. Estudió en el colegio Arturo Edwards de los hermanos de La Salle y en el colegio Rubén Castro de Viña del Mar. Posteriormente, se graduó de la carrera de Castellano y Comunicación, en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Participó activamente de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, de la pastoral de sus colegios y de una comunidad de jóvenes en la Iglesia de los Jesuitas de Valparaíso. Entra al Noviciado de la Compañía de Jesús el año 2010, en Melipilla, donde colabora en la población padre Demetrio y en el Colegio San Luis Beltrán de Fe y Alegría. Posteriormente, realiza estudios de filosofía y humanidades en la Universidad Alberto Hurtado, en Santiago, mientras realiza su apostolado en el Colegio Hogar de Cristo, de la fundación Súmate. Su Magisterio lo realiza en el Colegio San Mateo de Osorno, donde fue profesor jefe, de lenguaje, capellán de ciclo y asesor eclesiástico de la CVX secundaria. Estudió teología en la FAJE, en Belo Horizonte, Brasil. Junto con sus estudios, fue director del centro educativo GRUFAJE, profesor del curso teológico-pastoral para laicos (CITEP) y acompañó la comunidad de matrimonios Nossa Senhora do Silêncio.

Juan ejerce su misión actualmente como Capellán y Director Académico del Colegio José Antonio Lecaros, en Estación Central, y colabora en la capilla San Esteban de la población Santiago.

 Cristián Viñales Mulet

 Cristián nació en Viña del Mar en 1985. Hermano mayor de Ana Paula y María Jesús. Sus primeros años los vivió en Viña del Mar y Santiago. Sin embargo, se considera antofagastino, pues su familia lleva más de 30 años allá. Estudió en el colegio San Luis, donde participó de todo lo que le propuso el colegio: academias, talleres, el centro de alumnos, CVX… Pero sin duda donde comienza a vislumbrar su vocación y donde conocería a sus grandes amigos es en el grupo scout del mismo colegio, donde participó hasta pocos días antes de empezar el noviciado. Luego estudió Derecho en la UCN, mientras se encargaba de los apostolados de CVX y era dirigente del grupo scout. Fue en este tiempo y a través de las realidades y personas que fue conociendo, que se sintió fuertemente llamado por Jesús a consagrar la vida entera. A los 24 años ingresa al noviciado jesuita en Melipilla, junto a otros 4 compañeros, donde colabora en la comunidad de Huilco. En mayo del 2012 realiza sus votos perpetuos y estudia Filosofía y Humanidades en la Universidad Alberto Hurtado, haciendo su apostolado en la CVX secundaria y acompañando la residencia de menores Maruri del Hogar

de Cristo, lugar al que sigue vinculado hasta el día de hoy. Realiza magisterio en el colegio San Ignacio el Bosque como capellán del 3 ciclo, acompañando el proceso de Confirmación y el Centro de Estudiantes. Fue profesor jefe, de religión, encargado de CVX y animó la barra del colegio. Durante este tiempo todos los domingos junto a un grupo de estudiantes acompañaban la misa en la cárcel de mujeres. Estudió teología en la Universidad Católica de Chile, realizando su apostolado en el Hogar de Cristo, hasta el año pasado en que se le pide apoyar la pastoral vocacional de la Provincia.

Hoy Cristian es capellán del 4 ciclo del San Ignacio el Bosque, pero su misión principal es ser Coordinador del Equipo de Vocaciones de los jesuitas en Chile.

 

 

 

 

 

 

 

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