Este taller académico, realizado en el centro de Convenciones The Connors a las afueras de la ciudad de Boston, Estados Unidos, permitió debatir sobre las principales temáticas presentes en dicho libro, el contexto histórico en que vivió san Alberto Hurtado y cómo sus ideas hoy influencian la doctrina social del Papa Francisco. 

La jornada del primer día, 22 de octubre, se dividió en paneles, entre los cuales destacamos los siguientes:

San Alberto, respuestas para su tiempo

El panel desarrollado por Francisco Jiménez SJ, encargado vocacional de la Compañía de Jesús en Chile y miembro del Directorio de la Fundación Padre Hurtado, Fernanda Soza, organizadora y traductora del libro y Soledad del Villar, historiadora y teóloga, quienes presentaron un acabado contexto y marco historiográfico en el cual se desarrolló la vida y obra del Padre Hurtado, dejando como principales conclusiones:

  • Alberto Hurtado tenía la esperanza de un cambio en la moral social y estaba seguro que este debía venir desde una Iglesia que, lejos de abandonar a los más pobres y la clase trabajadora,  cumpliera un rol fundamental, sobre todo, en su educación.
  • El Padre Hurtado plantea sus posturas y la religión haciendo énfasis en que “ser cristianos es ser sociales” y que de lo contrario, la lógica política comunista terminaría carcomiendo la sociedad completa, perdiendo todo sentido de trascendencia, dejándonos por tanto vacíos y divididos.
  • Alberto Hurtado fue un hombre de su tiempo, intentar incorporar en su discurso temáticas atingentes a hoy, que no eran efectivamente propias de dicha época, nos hace perder completamente el rigor intelectual.

San Alberto Hurtado / Ignacio Ellacuria SJ

El panel presentado por José Sols, teólogo (Barcelona) y Samuel Fernández, Chile, en el cual por un lado se presentó una comparación entre Alberto Hurtado e Ignacio Ellacuría SJ, y por otro, se hizo una definición clara del planteamiento del Padre Hurtado sobre que es prioritario: la reforma individual o estructural/social.

  • En el primer módulo la comparación histórico geográfica se vio centrada mayoritariamente poniendo como eje el Concilio Vaticano II. Mientras Alberto Hurtado es anterior al mismo, Ellacuría vivió las primeras generaciones sacerdotales con posterioridad a dicho concilio; ambos en un contexto latinoamericano, pero bastante distinto. ¿Su punto de unión?  Los dos quieren transformar la sociedad desde la visión de la fe cristiana y trabajan por la transformación sustentada en el evangelio.
  • Respecto a las reformas Samuel Fernández fue enfático en señalar que la síntesis vital del Padre Hurtado define como necesaria una modificación de las estructuras sociales para efectivamente lograr modificaciones individuales, es decir, que no podemos solucionar problemas sociales con soluciones individuales, ni problemas internacionales con soluciones locales, sino que eran imprescindibles cambios profundos y redefiniciones estructurales.

Escrito por Bernardita Correa.