Santa Mariana de Jesús (1618-1645), es la primera santa del Ecuador conocida como la “Azucena de Quito”. Uno de sus espirituales fue el pintor y poeta jesuita Hernando de la Cruz, quien, además, la retrató. Beatificada el 20 de noviembre de 1853, por el Papa Pío IX y canonizada el 4 de junio de 1950 por Pío XII, es la primera santa ecuatoriana y considerada como patrona de su país natal. Al ser beatificada se hizo una Capilla al lado sur del Presbiterio, donde se colocaron sus restos en un arca de bronce labrada en París. La iglesia de la Compañía de Quito es Santuario Nacional de Mariana de Jesús desde 1946 (información de Revista IHS en Facebook).

Mariana de Jesús siempre sintió un especial amor a la Compañía de Jesús, a la que llamaba Madre. “La Marianita fue muy cercana a la Compañía, de hecho, ella usaba una sotana como la de los religiosos en esa época. En su escultura, en el pecho, tiene el sol y el JHS, que no es exclusivo de la Compañía, pero esta lo popularizó y se identificó con esta imagen. En Ecuador sigue siendo relevante para los Jesuitas”, explica el hermano René Cortinez SJ, encargado del archivo de la provincia.

 

Uno de los altares de la Iglesia San Ignacio en Santiago está dedicado a Santa Mariana de Jesús, que se construyó al momento de la edificación del Templo, junto con los otros que se encuentran en el recinto. Eduardo Carrasco, administrador de la Iglesia San Ignacio, precisa: “Al ser la imagen de una joven mujer devota y con principios claros del catolicismo y como ejemplo de vida, la influencia que tuvo en el devocionario americano fue grande, más cuando la presencia de los jesuitas se acrecentaba en Chile, ya que no solamente en nuestro Templo se levantó un altar, sino que a fines del XIX la Basílica del Salvador, también contó con uno, y en Valparaíso hay una escultura de ella”.

El cuadro de Santa Mariana de Jesús de la Iglesia San Ignacio fue pintado por el artista E. Pantaleón (1879) como se aprecia en la firma que tiene. Sobre este artista no hay referencias, pero se infiere que el cuadro fue encargado especialmente para este templo por la devoción que se quería transmitir al ser capilla del Colegio. “Este altar se dispone completando los ejemplos de santidad para los jóvenes, siendo en este caso, una mujer, un valor trascendental de ello, y más aún americana, y ligada a la Compañía de Jesús”, explica Eduardo Carrasco.

Una escultura con su imagen se encuentra en la fachada posterior de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, junto a la de la santa chilena Teresa de los Andes, y otros santos de la Iglesia universal.

Santa Mariana de Jesús y el método de San Ignacio

La Conferencia Episcopal de Ecuador comparte: “En el templo de los Padres Jesuitas encontró un santo sacerdote que hizo de director espiritual y le enseñó el método de San Ignacio de Loyola, que consiste en examinarse tres veces por día la conciencia: por la mañana para ver qué peligros habrá en el día y evitarlos y qué buenas obras tendremos que hacer. El segundo examen: al mediodía, acerca del defecto dominante, aquella falta que más cometemos, para planear como no dejarse vencer por esa debilidad. Y el tercer examen por la noche, acerca de todo el día, analizando las palabras, los pensamientos, las obras y las omisiones de esas 12 horas. Esos tres exámenes le fueron llevando a una gran exactitud en el cumplimiento de sus deberes de cada día”.

Fotografía del altar Iglesia San Ignacio: Arquipa SpA

Fotografía: Fernando Maldonado/Archivo de CREA

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