Semana Santa

La Mesa de la Palabra entre el Domingo de Ramos y el Segundo Domingo de Pascua es prácticamente la misma todos los años, de manera que lo nuevo que podamos meditar, orar y eventualmente compartir depende más del contexto. Y se puede recurrir a textos de otros años para ayudar a la reflexión.
Tras el Año de la Misericordia, el ambiente con que nos acercamos hoy a la Semana Santa no puede ser más contradictorio. Si ya desde el año pasado teníamos motivos para temer por la paz a nivel mundial, en este año esos motivos se han exacerbado (pensemos en Siria y el Cercano Oriente, junto con el nuevo gobierno norteamericano, y la situación de Venezuela, sin olvidar otros puntos del planeta y del continente). Y en el nivel local, nos acercamos a elecciones presidenciales y parlamentarias con un alto grado de perplejidad, desencanto y desconfianza respecto de todas las instituciones.
La primera escena de la comparecencia de Jesús ante los tribunales en el día de su Pasión, nos hace escuchar su frase: “Si he hablado mal, muestra en qué ha sido; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?”. Y la escuchamos en el contexto del Cuarto Canto del Siervo de Yahveh, en Isaías (52,13-53,12): “Como un cordero llevado al matadero”.  Ése es el modo de proceder de Jesús; el camino por donde nos invita a seguirlo. Y eso nos lleva a preguntarle cómo, en este mundo, en este tiempo y en este país. Y preparémonos para su respuesta, pensando que el “Siervo de Yahveh”, para el pueblo judío, era ese mismo pueblo sufriendo el exilio y el cautiverio.
Sabemos que no podemos imponer a los demás nuestra fe y sus consecuencias para la vida personal y social; más aún, nos damos cuenta de que en dos mil años hemos intentado varias veces hacerlo, con consecuencias desastrosas. Por eso, junto con pedir la gracia de configurarnos cada vez más con nuestro Sumo Sacerdote, que aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer, hemos de rogar para que nuestra manera de vivir contagie el Evangelio a otros pueblos y confesiones religiosas, y la Sangre de Cristo no siga derramándose en vano. Como nos recordará este año el lema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (entre el 4 y el 11 de junio): El amor de Cristo nos apremia a reconciliarnos entre nosotros y a reconciliar a los demás entre sí mismos y con Dios.

Compartir:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter

Noticias Relacionadas

Francisco Javier también tuvo su propio camino de conversión

El Padre General, de camino a Pamplona para la apertura del Año Ignaciano, hizo una parada en el Santuario de San Francisco Javier, en Javier. Hay que recordar que el Año Ignaciano evoca, en primer lugar, la experiencia de conversión de Ignacio, que comenzó el 20 de mayo de 1521 en Pamplona, pero también incluirá el 400 aniversario de la canonización de Ignacio y Francisco Javier, que se celebrará el 12 de marzo de 2022. José María Vicente SJ, director del santuario y superior de la comunidad jesuita, da su testimonio.

El Papa: “Urge administrar la creación con responsabilidad mirando al futuro”

El Santo Padre Francisco ha enviado un mensaje en el marco del lanzamiento del Decenio de la ONU para la Restauración de los Ecosistemas, que iniciará mañana 5 de junio con la finalidad de asumir compromisos decenales “destinados a cuidar nuestra casa común”. El Papa pide poner la mirada en las futuras generaciones y hace hincapié en la urgente necesidad de convertirnos en “administradores responsables de la creación”.