– Hola Enric. Cuéntanos un poco del recorrido de Jesuitas Acústico. 

 

¡Claro! El inicio de este proyecto es del año 2016, en el que se reunieron David, Jorge y Cristóbal en Bogotá. El proyecto nace en primer lugar para dar respuesta al deseo de encontrarnos entre compañeros que tenemos en la música una pasión que cultivamos y usamos para transmitir nuestra vida y nuestra fe. Lo hacemos con cariño y empeño, como un complemento a la misión encomendada por la Compañía. En el 2017 yo ya me añadí para ir a México y en los dos años siguientes nos adentramos en el Caribe yendo a Cuba (2018) y a República Dominicana (2019). 

 

– Y este año, ¿dónde querían ir? 

 

Nuestra pretensión era ir a Bolivia. De hecho, ya estábamos preparando algunos detalles de la organización (desde aquí un saludo a la Provincia Boliviana que tantas facilidades puso, en concreto por el P. Socio, Álvaro Dávalos), pero el estallido del COVID hizo inviable el viaje para Mayo. En primer lugar, queríamos unirnos al 40º aniversario del martirio de Lluís Espinal, jesuita de una localidad cerca de Manresa (St Fruitós de Bages). Lucho, tal como le llamaban por esas latitudes, ejerció una labor de denuncia contra las injusticias a través de los medios de comunicación (la radio especialmente). La segunda razón era aprovechar el contacto con la zona de las reducciones para aprovechar el reciente Sínodo de la Amazonía y colaborar con la preferencia apostólica del cuidado de la casa común. 

 

Y aunque al final no ha podido ser, no querían dejar el año en blanco, ¿verdad?

 

Así es. Creíamos que poner nuestro granito de arena en la celebración del 40º aniversario de la muerte de Espinal podía tener sentido. La figura de este jesuita, que es de Cataluña, mi tierra, ha marcado mucho a los jesuitas de mi provincia de origen. De hecho, el poema es uno de los más conocidos, Gastar la vida. 

 

La canción tiene ya unos 24/25 años, porque fue compuesta por Oriol, un antiguo compañero jesuita, con quien formamos, junto con otros jesuitas, un grupo llamado Arass. En ese momento (a finales del siglo XX) formulábamos nuestra misión como un intento (“arte y ensayo” en catalán) de poner en diálogo la fe y la cultura. Esta canción fue compuesta en catalán y tuvo una aceptación muy buena. Varias generaciones la han asumido como su propio himno. Y faltaba hacer una buena traducción y adaptación para acercar esta canción a los hispanohablantes. Y… ¡llegó el momento!

 

¿Qué expresa este poema?

 

El mensaje es muy sencillo pero muy potente: a pesar de que tengamos miedo, la vida nos ha sido regalada por Dios y no la podemos conservar artificialmente. Dios nos la ha dado para gastarla. Espinal, en otro momento del texto (parte no musicada) habla de que somos antorchas, que tienen sentido en la medida en que ardemos para dar luz. Es esa paradoja tan propia de nuestra vida de vivir desde el servicio. 

 

Siempre acompañan las canciones con un video. Pero esta vez estaban todos lejos. ¿Cómo lo solucionaron?

 

Pues ha sido una solución preciosa disponer de personas con tanto talento como Marta Romay (Barcelona), que con la ayuda de su hermana Núria y Sol Quiñónez (originaria de Paraguay, pero residente en Barcelona) han expresado en imágenes lo que la canción no llega a comunicar. Además, la producción de audio y video ha sido coordinada por Óscar Santos, el responsable del proyecto MUNDOSÍ, una iniciativa de la Compañía de Jesús en España que pretende apoyar la música para comunicar la espiritualidad ignaciana. A todos ellos no podemos más que agradecerles la generosidad que han puesto en un momento del curso en el que estábamos ya muy cansados después del confinamiento. 

 

¿Planes de futuro?

 

Como podréis comprender, con la que nos está cayendo es difícil poder hablar de planes de futuro. Pero tenemos que decir que hay previsión de hacernos presentes en algún evento del Centenario, que va a tener lugar en toda la Compañía, pero como centro en España. Pero nos permitiréis que, como estamos todavía organizando, no pequemos de precipitación y dar falsas esperanzas. 

 

Muchas gracias, Enric, por tu tiempo. Deseamos que la canción “Gastar la vida” tenga la mejor de las acogidas y también encomendamos sus eventos futuros para que puedan hacer llegar su música, que tanto bien hace a tanta gente, a más hogares cada vez. 

 

Madrid, 16 de Julio de 2020

*Entrevista realizada por Cristóbal Fones SJ.

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