El 10 de noviembre de 1942 el Padre Hurtado pidió, a través de una carta en El Diario Ilustrado, ayuda para celebrar dignamente el Mes de María: “Nos falta una bella imagen de María y un armonium para acompañar los cánticos…”, escribió. Movidos por su ejemplo, en Fundación Padre Hurtado nos lanzamos a la misión de hermosear su santuario y para ellos contamos con la generosa y creativa ayuda de cinco paisajistas.

“Sólo tenemos una imagen pequeñita que nos ha sido prestada para iniciar el mes de María. Quisiéramos aprovechar este mes de María para dejar en sitio de honor en nuestra capilla una hermosa imagen de la Madre de Dios y Madre de los jóvenes que esté recibiéndolos y alentándolos para trabajar por la causa de Cristo. Quisiéramos también que un armonium nos permita desarrollar el canto religioso en nuestra capilla que deseamos sea un centro de vida cristiana. ¡A las almas generosas tendemos una vez más la mano! ¡Dios les pagará su caridad!”, dijo el Padre Hurtado en esa carta.

Hoy, 76 años, después presentamos estos rincones y jardines, que acompañarán a nuestros peregrinos yq ue han sido posibles gracias a la creatividad y generosidad de paisjistas, viveros y escultores.

El abrazo eterno de María

La paisajista Constanza Huneeus, de Diseño y Paisajismo AyC Ltda, con la ayuda de  Plantas Vivero Buin, y riego y mano de obra de Marcelino Granados, creó un espacio florido a los pies de la Virgen. A través de este diseño queremos reflejar el abrazo eterno e incondicional de María hacia sus hijos e hijas y hacia la humanidad entera. Quisimos lograr un espacio que nos llenara de paz. Utilizamos retamo blanco, ciprés italiano, rosa floribunda rosada, boj verde, múscaris y bacopa, musgo y hiedra verde”.

Reflejos del Alma

Las paisajistas Macarena Fernández y Francisca Salas, socias de Flora Estudio y Paisaje Ltda,. y la arquitecta colaboradora Gema Garreaud, con la colaboración del Vivero Anasac, crearon “un jardín de sensaciones que reflejaran el alma. En sí mismo es una invitación a viajar hacia nuestro interior, a través de las sensaciones de paz, contención y calma”.

Utilizaron especies que se dan bajo la sombra de los árboles existentes en el Santuario, como la Nandina doméstica, libertia chilensis, huilmo y limonium perezzi.

Una gruta chilena en el altar mayo

Constanza Fantuzzi, de Ambientación Fantuzzi, ya conocía el Santuario del Padre Hurtado pues estuvo a cargo de su ambientación para la visita del Papa Francisco en enero del 2018. Ella construyó una gruta chilena en el presbiterio de la explanada.

“Quise destacar a María, que acoge con absoluta  sencillez a todos los que la visitan. Por eso hice junto a mi equipo, un arco de mimbre y colas de zorro, sin pretensión de colores, ni flores, solo uniendo diferentes tonos de café para que lo central sea su imagen, en este mes en que se la celebra. Los materiales y especies usados, como el mimbre y las colas de zorro, son comunes en nuestra zona central”.

Con flores a sus pies

Claudia Zunza, paisajista de Dicentra, lleva 23 años introduciendo la flora nativa y propia del lugar en los jardines que restaura. “El Santuario de Padre Hurtado tiene una gran arboleda de Peumos, Quillayes, Palma Chilena, Maqui y Salixs. Para seguir con la esencia de este parque  y potenciar su desarrollo ecológico, diseñé un jardín con especies nativas bajas, emulando las praderas de la zona central. Así, intenté crear un espacio de contemplación bajo los árboles añosos del parque y de oración a los pies de la Virgen”. Las especies que usó son: Geum chiloensis – Hierba del clavo – Libertia chilensis – Calle-Calle; Sisyrinchum striatum – Huilmo – Armeria marittimaArmeriaSalliera radicans, planta acuosa.