A continuación una entrevista con el Padre Cristóbal Fones SJ. presentando su nuevo disco en honor a Teresa de los Andes.

Padre, ¿cómo surgió la propuesta de este disco?

Debo decir que responde totalmente a la iniciativa y tenacidad de las hermanas carmelitas del Monasterio del Espíritu Santo en Auco, Rinconada de Los Andes. Sin su oración, sin su preocupación por todos los detalles y su insistencia, hubiera sido imposible hacer algo así. Yo no tenía para nada en el horizonte grabar un nuevo disco este año, sobre todo porque mi corazón, mi tiempo y energía han estado puestos en la misión pastoral y social que realizo en zonas apartadas del sur de Chile.

Me contactaron hace algunos meses, me propusieron los cantos, me sugirieron el estilo y -a pesar de mi negativa inicial por la falta de tiempo y de recursos- consiguieron, por la intercesión de San José, que se fueran dando las cosas para poder celebrar, a través de este sencillo disco-homenaje, la experiencia espiritual de una mujer notable y fuerte; una joven apasionada que es importante dar a conocer al mundo de hoy. Yo mismo me impresiono que ya tengamos el disco.

¿Qué caracteriza esta nueva producción?

En realidad, es una versión de cantos que ya habían registrado las hermanas, con arreglos corales hermosísimos compuestos por Luis González Catalán. Ellas querían que mi voz los hiciera llegar a nuevos areópagos para compartirlos con personas que tal vez aún no conocen a Santa Teresa en su interioridad: hombres y mujeres, adultos y jóvenes, de Chile y de otros países.

También hay una intención de su parte en que este fuego femenino de Teresa, tan íntimo y espiritual, propio de una joven bastante extraordinaria de inicios del siglo XX, fuera cantado por una voz masculina. Es una manera simbólica de asumir, acoger, visibilizar e integrar al servicio de todos los frutos de su riqueza como mujer y como discípula, como bautizada y consagrada carmelita. Por eso mantuvimos siempre el texto original de sus Cartas y de su Diario Espiritual, que son las principales fuentes.

Podría hablarnos del estilo del disco…

El estilo es muy reposado, pues se trata de canciones creadas en un monasterio de claustro; apuntan sobretodo a la oración. No es un disco para consumir temas que peguen al oído, ni tiene intención alguna de instalar un nuevo hit de carácter más mediático en el ámbito de la música católica. La idea es transportarse al Carmelo a través de ellos.

Los arreglos musicales, simples y minimalistas, estuvieron a cargo de Luciano Valdebenito. En las voces me acompañan grandes amigas con quienes compartimos la fe y el servicio de la música religiosa, además de algunos niños y una voz masculina de apoyo. Creo que el resultado es bellamente austero, es humilde, creíble.

¿Quiénes quisiera que escucharan este disco?

Pues ¡todos! (dice, entre risas)… Me imagino que las personas que ya conocen a Santa Teresa lo van a gozar. Podrán gustar y sentir reposadamente en estos cantos su amor inmenso por Dios, a quien describe como “Alegría infinita”.

Pero también desearía que los jóvenes lo escucharan con atención. Pienso que les hará bien una propuesta más serena en medio de tanto ruido… Es posible que el lenguaje lo encuentren extraño o hasta lejano en un principio. La verdad es que yo tampoco me dirijo al Señor con esas mismas palabras y sensibilidad propias de Teresa.

¿De qué trata esa sensibilidad que podremos escuchar en el disco?

Hay imágenes notables: Jesús como la “fisonomía del Padre”, el Reino como “un sagrario sin puertas” o María como madre del universo desde la “concavidad de una roca” (refiriéndose a la imagen de Lourdes). También habla de la Humildad, como la virtud que hace que las demás virtudes no sean hipocresía, o de la Amistad verdadera como un estímulo exigente para el mutuo crecimiento, no sólo como contención y cariño.

En muchas canciones propone la idea de plenitud, de esa felicidad tan anhelada por este mundo y disputada por las ofertas de cada día, como el fruto del aprender a amar y a sufrir, del servicio y la búsqueda del bien de los demás, “labrando su felicidad”, como dice en sus cartas. En fin, son temas muy potentes…

Ojalá sean de ayuda. Lo ofrezco simplemente, como todas las producciones que he hecho. Que llegue al corazón de quienes necesitan escuchar el testimonio y la experiencia de esta maravillosa carmelita. También desearía que fuera una especie de ventana a la vocación contemplativa en la vida de la Iglesia y que, en el fondo, a todos y a todas nos ayude a ser, como nos dice Santa Teresa, “una melodía continua de amor”.

Escucha su disco entero en Spotify:

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